domingo, 8 de abril de 2007

Pascua de resurrección


Según la historia, o una de las historias, data de antes de la era cristiana, en pueblos germánicos. El significado de esta tradición, dice relación con la fertilidad, el huevo es el símbolo del comienzo de la vida y el renacer de todo.
Los huevos representan misterio, magia, fertilidad, plenitud de vida, etc. Por lo cual es el símbolo universal de las celebraciones de Semana Santa.
De acuerdo a la concepción cristiana, durante la semana Santa se evoca la pasión, muerte, y resurrección de Cristo. Lo cual es celebrado por niños de todo el mundo buscando huevitos de chocolate.

“La relación entre los huevitos, los conejos se remonta al año 1513 a.C., cuando el pueblo Judío emprendió su éxodo desde Egipto a la tierra prometida, acontecimiento que se celebraba cada año por tratarse de la liberación del pueblo Hebreo. Del mismo modo para los cristianos la pascua es la fiesta que conmemora la resurrección de Cristo” (Icarito)
Otra tradición es la mitología egipcia, cuando el ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde, a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo.
Finalmente podemos decir que esta celebración es la unión de 3 tradiciones. Paganos, Hebreos y Cristianos.
Lo importante en esta época de semana Santa , especialmente para los Cristianos, es darse momentos de reflexión, reconciliación con Dios, con nuestro prójimo y con nosotros mismos.
De acuerdo al Cristianismo, con el sacrificio de Cristo y la gloria de su resurrección , la humanidad completa recibe la posibilidad de una vida nueva: la vida Eterna.

Una dulce historia:

Eduardo Armstrong, es el autor de un cuento, que a los niños les encanta, y que el autor prefiere llamar “Un sueño”, y la historia comienza el día de la resurrección de Jesús, donde el pide de adentro de la cueva que lo ayuden a correr la roca para poder salir. Muchos animales; un buey, un burro, una mariposa, entre otros, se negaron a ayudar a Jesús. Pero un conejito que pasaba por allí lo ayudó, y excavó con sus patitas, y debido a tal sacrificio murió bajo la piedra. En agradecimiento, Jesús lo resucitó también a él y lo nombró su dulce mensajero de la vida, permitiéndole volver a la tierra cada año a celebrar ese gran día.

(“Una dulce historia”, Eduardo Armstrong, Editorial Grijalbo)





D.V.

2 comentarios:

ElPoeta dijo...

Espero que hayas disfrutado esta Pascua, Diana; gracias por tu visita y por tus bellas palabras,
V.

Diana dijo...

Fué un hermoso fin de semana.... Gracias por visitarme..Besos