lunes, 12 de febrero de 2007

Resilencia Infantil










La resilencia es una combinación de factores que permiten a un ser humano afrontar y superar los problemas y adversidades que puede sufrir una persona a lo largo de su vida.
La resilencia debe fomentarse desde sus inicios, tomando incluso, la etapa de gestación de un niño.
El amor y el afecto son necesidades claves que un ser humano debe experimentar al comienzo de la vida, que influirán de forma importante en el transcurso de su crecimiento.

El niño necesita el afecto incondicional de sus padres y de quienes lo rodean. Esta es una fuente de tranquilidad para el niño y la base para superar los obstáculos que con lleva la vida en el desarrollo de todo ser humano.

En la edad de entrar al jardín 2 a 5 años. El niño siente la necesidad de independizarse, él desea decidir, escoger y expresar lo que siente y quiere. Los padres son el pilar fundamental para incentivar el desarrollo de esta independencia, fortaleciéndolos mediante la entrega de afecto, cariño y cuidado, que son factores imprescindibles durante toda la etapa de crecimiento.





Etapas importantes en el desarrollo de la independencia:


1- El control de esfínter: Constituye un paso importante hacia el autocontrol.

2- El lenguaje: Permite que los niños expresen sus decisiones, sentimientos y opiniones.

3- Ingreso al Jardín: En esta etapa los niños comienzan un proceso de integración social que incluye autonomía, independencia y cooperación.


Durante esta etapa, su desarrollo se realiza a través del juego, ya que este es un impulso de alegría, creación, aventura e imaginación.
Los padres en esta etapa tienen un rol fundamental ya que los niños esperan recibir el reconocimiento y la aprobación de su creación lo cual es muy importante para ellos.


Reserva de amor:


Es importante tener claro que la resilencia no es un fenómeno genético, congénito, ni hereditario, como se ha llegado a creer.
La resilencia se desarrolla de una experiencia relacional. Todos podemos ser tutores de resilencia, ya que solo es educación a través del afecto y el amor hacia el niño. Es así que luego el niño a través de su crecimiento tiene una reserva de amor que a pesar de los problemas o dificultades que pase durante su vida, será capaz de enfrentarlos y superarlos.
Al tener una reserva de amor suficiente, no cualquier persona podrá acercarse a hacerles daño, ya que la fortaleza del amor los protege.

Consejos para padres y agentes educadores en edad preescolar:

1- entregar amor incondicional
2- expresar el amor verbalmente
3- abrazarlo, mecerlo y usar voz suave para calmarlo
4- reforzar reglas y normas sociales
5- abrazarlo por logros obtenidos, como conductas positivas hacia sus compañeros y amigos
6- animarlo a que actúe independientemente, con un mínimo de ayuda, ya sea para vestirse solo o ponerse los zapatos
7- estimularlo a que demuestre simpatía y afecto con los demás
8- promover el valor, la confianza, el optimismo y la autoestima.
9- Conversar sobre problemas cotidianos y compartir ideas, observaciones y sentimientos.
10- Ayudar a aceptar responsabilidades frente a una actitud negativa y a tomar conciencia de que sus acciones positivas tienen consecuencias que los pueden favorecer.
11- Estimular la independencia de acuerdo a su edad
12- Darle consuelo cuando se sienta apremiado
13- Aceptar como padres los errores y fallas de los hijos y orientarlos para superarlos





D.V.

4 comentarios:

Ana R dijo...

Algo escribí hace mucho tiempo al respecto . Sobre la resilencia; desde otra viisón, menos pedagógica, quizá.En ella ponia como ejemplo a Ana Frank...

Gracias por esta información , interesantísima y por tu visita.

Un abrazo

Diana dijo...

Es un tema interesante, no solo para niños..... Gracias por visitarnos...


besos...

Anónimo dijo...

Niños y niñas viven en su mundo y viven un mundo aprendiendo desde que nacen, disfrutando y asombrándose de lo nuevo que van encontrando; su mirada va de lo más cercano a lo lejano. Así van incorporando mundos de otroscon distintas visiones y ver-sionesmientras los con-versan. Aprenden a sus ritmos e intereses y, mientras perciben su entorno, regalan y acogen nuevos saberes en las relaciones sociales que van generando .

UN ABRAZO GRANDE MAMA DE FERNANDA FARIAS

Diana dijo...

Qué hermosas palabras !! mamita....gracias por visitarnos siempre..


Besos....